Para madres, padres y abuelos — para quien tiene una vida que contar

Su vida, contada con su voz, convertida en un libro

Una entrevistadora conversa con él o con ella, sesión a sesión, como una visita que nunca tiene prisa. La familia lee, corrige y añade fotos y recuerdos. Al final, un libro de memorias impreso que se queda en casa para siempre.

Estamos en beta privada con las primeras familias; abriremos nuevas plazas muy pronto.

Cómo funciona

1. Conversar

La entrevistadora de MyHistory charla con él o con ella a su ritmo, una pregunta cada vez, con la calma de quien tiene todo el tiempo del mundo. Solo hay que pulsar un botón grande y hablar.

2. La familia lee y corrige

Cada conversación se convierte en capítulos escritos con sus palabras. Cada frase enseña de qué charla sale, y nada entra en el libro sin que la familia lo confirme o lo corrija.

3. Un libro impreso

Primero una muestra en papel, para tocarla y enseñarla. Después, el libro final: su vida, sus fotos y las voces de la familia, encuadernadas para siempre.

Así se lee

Pasajes de ejemplo, escritos como los redacta MyHistory: con las palabras del narrador, en su tono, y con la procedencia de cada recuerdo guardada detrás.

Aquella cocina olía a leña y a pan recién hecho. Mi madre cantaba bajito mientras amasaba, y yo, subida a una banqueta, creía que el mundo entero cabía en aquella mesa de madera.

De «Los años de la huerta», capítulo 3

A tu abuelo lo conocí un martes de feria. Llevaba la chaqueta buena y tanto miedo en el cuerpo que me pidió el primer baile dos veces, porque la primera no le salió la voz.

De «Un martes de feria», capítulo 5

Escrito con ayuda, guardado con respeto

Nada se inventa

Cada pasaje del libro sale de sus conversaciones y lo enseña. Si falta un dato, se convierte en una pregunta para la próxima charla — nunca se rellena.

La familia manda

MyHistory propone; vosotros confirmáis o corregís. Ninguna foto, ningún pie, ningún recuerdo entra en el libro sin una persona detrás diciendo que sí.

Suyo y de nadie más

El libro y los recuerdos son de vuestra familia. Todo es privado por defecto, se guarda en Europa y podéis llevároslo o borrarlo entero cuando queráis.

Lo que cuentan las familias

«Mi padre no quería “hablar con una máquina”. A la tercera sesión le preguntó a la entrevistadora si se acordaba de lo del caballo. Se acordaba.»

Una hija configuradora — beta privada

«Leer la muestra en papel fue lo que nos convenció: era su manera de hablar. Hasta las muletillas eran las suyas.»

Un nieto — beta privada

Testimonios provisionales de la beta privada; publicaremos aquí los del panel de familias en cuanto cerremos esta etapa.

Cada vida merece un libro

El mejor momento para guardar sus recuerdos fue hace años. El segundo mejor es hoy.